miércoles 6 de febrero de 2008

Sólo basta con salir a la ruta y dejarse llevar

Los Arboles Bandera
Reflejo de una tormenta
Elige tu propia aventura
Uno elige donde empezar, pero no sabe donde termina.
Al emprender una ruta, sabemos cual es su meta final, pero en el camino se suceden diferentes señales que nos invitan a desviarnos en cualquier momento. Ahí es cuando la ruta se convierte en un instinto. Aquel que lleva a un viajero a cambiar inesperadamente su curso de acción, dejándose llevar por sus latidos, por lo que empieza a jugar en su imaginación, por lo que presiente y sabe que lo va a sorprender.

Ushuaia, Noviembre 2007